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Hasta hace unos minutos todavía no sabía que pensar del voto nulo. Pero el nuevo artículo de Gabriel Zaid es esclarecedor:
"Una iniciativa reciente, también subestimada, fue el voto nulo: acudir a las urnas y votar en blanco, para manifestar el descontento con todos los partidos. Desconcertó, porque se parece a la abstención;"
"[...]Sin embargo, las manifestaciones de impotencia pesan por su misma impotencia. Una multitud silenciosa que vota en blanco es tan impresionante como una multitud silenciosa vestida de blanco."
"[...] Hay que multiplicar las iniciativas para no dejar impunes los abusos, incumplimientos y mentiras. Más allá del castigo electoral a los partidos cada tres años, hacen falta castigos diarios para los servidores públicos que no sirven"
El artículo es demoledor de algunos nuevos lugares comunes -nacidos de la politología improvisada-; en fin, el texto es de Reforma pero se puede leer aquí:
http://www.horacero.com.mx/noticia/index.asp?id=NHCVL19046&tipo=Columnas
La iniciativa va tan bien que pronto se ocupara de la autocrítica para delimitar la propuesta. ¿Admitir argumentos contrarios? Cuando menos no ningunear a disidentes de las nuevas propuestas -tildarlos de conservadores o cosas así-.
Publicado por: Romash457 | 31/08/09 en 0:01
hoy si enloqueciste en el Twitter....o te salió tu verdadero yo....
saludos..
Publicado por: Zoe Noyola | 31/08/09 en 23:13